Movilidad Urbana Sustentable de Alta Calidad para Todos

SIMUS

Entrevista con Jaime Ruiz Huéscar, experto en eficiencia energética y movilidad sostenible

América Latina tiene un potencial muy grande para empresas que quieran promover negocios relacionados con la electromovilidad
01/09/2017

Jaime es experto en eficiencia energética y movilidad sostenible en ALEM, la Agencia de Energía y Cambio Climático del Ayuntamiento de Murcia. Responsable del programa de vehículo eléctrico de Murcia. Miembro del Consejo Asesor del Observatorio de Movilidad Sostenible. Coordinador del grupo de Energía de RECI,(Red Española de Ciudades Inteligentes) y responsable técnico de diversos proyectos Europeos relacionados con movilidad eléctrica y sostenibilidad en el Ayuntamiento de Murcia. Acá les dejamos algunas de las preguntas que Jaime respondió antes del VI congreso de mejores prácticas en movilidad SIMUS.

 

1)    Basado en su experiencia, ¿cree que la Electromovilidad es el próximo paso a dar en América Latina?

La transformación hacia un modelo de transporte que no se sustente en el consumo de combustibles fósiles es inevitable en todos los países, ya sea por exigencias y regulaciones medio ambientales que limiten el uso del motor de combustión, ya sea por dejar atrás la dependencia exterior del petróleo o simplemente porque el sector del automóvil precipite este cambio al dejar de inventir y fabricar vehículos de combustión de forma progresiva.

América Latina no es una excepción, la transformación más profunda y la apuesta mayor por la movilidad eléctrica está llegando de la mano de las ciudades más avanzadas en movilidad sostenible, pero pronto se verá respaldada por municipios más pequeños. También hay que dejar claro que no se logra que un país o una ciudad tengan una alta presencia de vehículos eléctricos de la noche a la mañana, países como Noruega u Holanda cuentan con un escenario muy favorable para el desarrollo del sector porque han ido superando barreras que dificultaban la penetración del vehículo eléctrico, como son la falta de infraestructura pública de recarga, el precio de adquisición de estos vehículos o la mentalidad y concienciación social.

América Latina tiene un potencial muy grande para empresas que quieran promover negocios relacionados con la electromovilidad y cuenta con la ventaja de que ya ha aprendido de las experiencias de otros países y puede apostar por ella con la certeza de que avanzan en la dirección correcta. Un dato esclarecedor es que las ventas mundiales de vehículos eléctricos crecieron el año pasado un 60%, el mismo ritmo de crecimiento que logró el Ford T en los años 1910. ¿No está todavía claro?

2)    ¿Cuál es desde su punto de vista el aporte de la Movilidad Urbana en el desarrollo de las ciudades?

La movilidad urbana es uno de los factores que más afecta a la calidad de vida de las personas en las grandes ciudades, hay numerosos estudios y encuestas que así lo indican.  Esto motiva que sea uno de los ejes de trabajo donde más recursos económicos y humanos destinan los equipos de gobierno locales y condiciona, sin lugar a dudas,  la habitabilidad de nuestras ciudades.

Las personas empleamos mucho tiempo en nuestros desplazamientos diarios sobre todo al trabajo, en ciudades como Roma o Londres el 38% y 37% respectivamente de su parqué automovilístico sufre un atasco a diario, y en América Latina, Ciudad de México y Rio de Janeiro también sufren embotellamientos prolongados.

 Las nuevas tendencias en movilidad urbana como son el carsharing eléctrico, las políticas de fomento de la bicicleta y el transporte público, entre otras, van a reducir estos problemas notablemente en los próximos 10 años, y está en la mano de todos, políticos, gestores municipales, empresa privada y ciudadanía, el acelerar ese proceso para mejorar la movilidad urbana y hacer de nuestras ciudades lugares más habitables y amables.

 

3)    ¿Por qué cree que es importante que las ciudades comiencen a implementar este tipo de tecnologías limpias en sus sistemas integrados de transporte?

En primer lugar, porque cada vez los ciudadanos lo demandan con más intensidad. Todos somos conscientes de los problemas de contaminación que sufren nuestras ciudades, y cada vez más, valoramos que los vehículos que circulan en nuestro entorno sean limpios, respetuosos con el medio ambiente y sean silenciosos.

Siempre que un ciudadano pueda tener la opción de elegir qué medio de transporte utilizar, a igualdad de condiciones elegirá un vehículo no contaminante. Poco a poco se convertirá en una necesidad que la gente entenderá como “exigible” como sucede con el alumbrado público o el suministro de agua corriente. Tenemos derecho a desplazarnos de forma limpia y sostenible sin comprometer la calidad del aire que respiramos y el bienestar de nuestras generaciones futuras.

La dieselización de nuestras ciudades durante los últimos 25 años ha provocado un espectacular aumento de la contaminación atmosférica, el problema es que existen muchas ciudades, tanto de América Latina como de Europa, que cuentan con grandes flotas de autobuses urbanos con motores diésel cuya sustitución por vehículos eléctricos o híbridos tendrá que hacerse de forma muy gradual debido a los todavía altos costes de dichas tecnologías.

Entre las medidas que pueden ponerse en marcha de forma inmediata quisiera destacar la de incorporación sistemas de bicicleta pública compartida. Sin duda son un complemento muy acertado para las opciones de transporte público que ofrecen las ciudades y que ya existen ciudades de América Latina como Medellín o Buenos Aires. Estos sistemas pueden provocar que muchos usuarios de vehículo privado se pasen a la bicicleta, favoreciendo la descongestión de las vías urbanas. Al respecto es preciso mencionar que el diseño y ubicación de las estaciones de préstamo de bicicletas debe realizarse para que favorezcan la intermodalidad con otros medios de transporte público como el metro o el bus urbano y deben venir acompañados de una red de carriles bici suficientemente amplia si queremos que provoquen el máximo impacto positivo.

 

4)    En su opinión, ¿deberían implementarse programas de incentivo más agresivos para facilitar la renovación de las distintas flotas?

Los incentivos son necesarios para provocar el cambio a la movilidad eléctrica, pero no hablo solo de incentivos económicos ,que pueden ser más o menos importantes dependiendo del contexto local, hablo de un abanico de incentivos que puedan atraer y resultar atractivos a los diferentes grupos o potenciales usuarios de vehículo eléctrico.

Las motivaciones  y necesidades del sector del taxi son diferentes a las de una compañía de reparto de mercancías o a las de un centro hospitalario.  Por eso, es imprescindible conocer cuáles son las barreras de cada grupo de potenciales usuarios y definir incentivos  y medidas eficaces que sirvan para facilitar que apuesten por el vehículo eléctrico.

En Murcia (España), hemos diseñado la Estrategia Local del Vehículo Eléctrico apoyándonos en un proceso participativo en el que hemos convocado a todos los agentes sociales y a diferentes  sectores relacionados con la movilidad sostenible, para definir finalmente 50 medidas de apoyo a la movilidad eléctrica específicas para Murcia. En definitiva, el concepto es que puede que lo que sirve para una capital de 1 millón de habitantes no funcione en un Municipio de 50.000 habitantes.

5)    ¿Por qué es importante que los distintos actores vinculados a la movilidad Urbana a nivel latinoamericano y mundial asistan al VI Congreso de Mejores Prácticas SIMUS en la ciudad de La  Paz?

Compartir el conocimiento nos hace progresar a pasos agigantados. Este Congreso representa una oportunidad muy valiosa de conectar e intercambiar experiencias con empresas, ciudades y organismos que trabajan por mejorar la movilidad en las principales ciudades de América Latina. Existe un enorme potencial en las relaciones que puedan establecerse dentro de eventos de este calibre. El intercambio de experiencias y buenas prácticas no se debe circunscribir solamente a una o varias regiones, es preciso abordarlo de manera global, tal y como se plantea SIMUS en este Congreso.

Hay grandes ciudades que lo entienden así, como La Paz, una ciudad con el mérito de dedicar los recursos y el esfuerzo necesario para proporcionar a sus ciudadanos opciones de movilidad sostenible eficaces, accesibles para todos y que hacen uso de herramientas y tecnologías propias de la movilidad inteligente.